Introducción La historia socioeconómica de México ha estado marcada por profundas transformaciones desde la época prehispánica hasta la actualidad. Tras la conquista española, el país se integró al sistema colonial, donde la minería, la agricultura y el comercio fueron los pilares económicos, beneficiando principalmente a las élites. Con la independencia en el siglo XIX, México enfrentó desafíos para consolidar su economía, con guerras y cambios políticos constantes. El Porfiriato trajo desarrollo industrial y modernización, pero también desigualdad social. Tras la Revolución Mexicana, se implementaron reformas agrarias y sociales que buscaban una mayor equidad, aunque los problemas de pobreza y desigualdad han persistido en distintas formas a lo largo del siglo XX y XXI, influidos por las políticas neoliberales y la globalización.